Receta de roscón de Reyes sin gluten. (Incluye consejos útiles para inútiles en la cocina).

Hace cosa de dos años descubrí que tengo una intolerancia al gluten. (Es una historia larga de contar que hoy no viene a cuento). Y uno de mis platos favoritos es el Roscón de Reyes. ¡Qué terrible drama no poder disfrutar de mi postre favorito de Navidad!

Hace tres años, cuando aún no sabía que era el gluten lo que me sentaba mal, hice mi primer roscón (con gluten). No me quedó nada mal, aunque se me quemó un poquito por arriba. El año pasado seguí la misma receta, pero cambiando la harina normal por harina sin gluten. ¡Fue un desastre! Salió una especie de engendro del infierno que parecía un pedazo de tierra o de ladrillo. No pudimos comérnoslo. 😦

Este año me decidí a hacer un roscón de Reyes sin gluten y anduve buscando recetas adecuadas en internet. Buscaba algo auténtico, porque en internet hay muchas recetas de gente que parece que copie y pegue y no pruebe lo que hace. Y luego, claro, salen platos muy patateros. Total, que encontré esta receta en el blog de “Julia y sus Recetas” que me parecía auténtica. Así que me puse manos a la obra e introduje algunos cambios.

Aquí os cuento cómo hacer un fabuloso Roscón de Reyes sin gluten:

ROSCÓN DE REYES SIN GLUTEN

Una receta, explicada paso a paso, probada y aprobada, con consejitos para principiantes (como yo misma)

Ingredientes para un roscón pequeño (4 raciones):

  • 250g de harina sin gluten (yo usé la de la marca Proceli)
  • 70g de azúcar
  • Ralladura de la piel de un limón
  • Ralladura de la piel de una naranja
  • 1 huevo
  • 60 ml de leche tibia (la calenté 30 segundos en el microondas)
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen
  • Un chorrito de Cointreau
  • Una cucharada abundante de agua de azahar
  • Medio yogur natural
  • 2 cucharadas de zumo de naranja
  • 1 sobre de levadura seca (usé la de la marca “Maizena Levadura de panadería”)
  • Una mini pizca de sal

Luego, para adornar:

  • 1 huevo para pintar el roscón
  • Esencia de naranja (no es necesaria, pero yo tenía y la puse)
  • Azúcar glas (lo suyo es poner azúcar perlada, pero no tenía ganas de hacerla)
  • Peladuras de naranja para el adorno: como no tenía fruta escarchada, puse la piel de una naranja en un cacito con un poco más de un dedo de agua, otro chorrito de Cointreau y cuatro cucharadas de azúcar: le estuve dando vueltas un rato hasta que las peladuras se pusieron blanditas y como de color doradito anaranjado.
  • Nata montada: soy de Madrid y allí los roscones tradicionales NO llevan relleno. Yo quería hacer un roscón sin relleno, pero compré nata para poner un poquito al lado del trocito de roscón una vez hecho, para que se la ponga quien le guste. 😉
Pieles de naranja. Adorno Roscón de Reyes sin gluten

Aquí las pieles de naranja preparándose para convertirse en el adorno del roscón de Reyes sin gluten

¿Cómo se hace?

Con panificadora:

Primero mezclé la harina con la levadura y usé una panificadora para amasarlo todo. Puse en la cubeta, a lo bruto, sin remover ni nada:

La leche, el aceite, el medio yogur, el Cointreau, el huevo, el zumo de naranja. Y luego encima, en el centro de la cubeta, la harina con la levadura y la ralladura de la piel de la naranja y del limón.

Luego, también puse el azúcar en la cubeta, pero a un lado (no tengo ni idea de por qué ponerlo a un lado, pero eso es lo que decía Julia en su receta, y yo obedecí sin plantearme el por qué) y en el otro lado de la cubeta, la pizquita de sal.

Luego puse el programa 6, que en mi panificadora es el de amasar (tal cual, sin más florituras).

Sin panificadora: (Yo no lo he probado, pero puedes consultar cómo hacerlo según decía Julia aquí).

¿Qué va saliendo?

Pues a mí me salió una muy pequeña cantidad de masa. Pensé que más que un roscón, solo conseguiría hacer una especie de donut; pero luego, cuando acabó el programa de amasado,  dejé un buen rato la masa dentro de la panificadora (me fui a cenar, así que lo mismo fue una hora más) y la masa se quedó allí solita, reposando, y cuando volví, había más que doblado su volumen.

La masa que sale es MUY blanda y poco manejable, así que hay que untarse las manos con aceite para que no se te pegue.

Hay que cubrir la bandeja del horno con papel de aluminio y echar un poquito de harina (sin gluten, claro) sobre la bandeja para que luego la masa no se pegue mucho.

Tenemos que construir un rosco sobre la bandeja: cogemos trocitos de masa y poco a poco vamos formando el rosco. Para que sea más fácil, se puede poner en el medio un cacharrito de barro que nos servirá para mantener el agujero del centro (tanto al construir el rosco, como luego, al meterlo al horno para que el agujero no se cierre).

Según nuestra maña, el rosco quedará más o menos bonito. Pero no hay que desesperar: si la masa se pega a las manos, uno se las va limpiando y se va echando más aceite en las manos.

Masa de roscón de Reyes sin gluten

Como veis el rosco me quedó bastante feo. Pero luego, poquito a poquito, le di un poco más de forma

Cuando tenemos el rosco construido, hay que pintarlo con el huevo. Atención, es el momento de aprovechar para terminar de darle una forma un poco más mona: con el pincel untado de huevo se puede ir empujando para acabar de modelarlo. Si veis mis fotos, antes de pintarlo y adornarlo era mucho más deforme que después de pintarlo y darle algún retoque a la forma ayudada por el pincel.
Una vez hecho esto, es el momento de dejarlo reposar otro rato para que crezca un poco más (a mí me creció muy poquito esta segunda vez). Para ello puedes meterlo en el horno, precalentado a 50 grados, unos quince minutos.

Después, sacamos el roscón del horno para decorarlo y preparamos el horno para que se caliente a 180 grados.

El roscón de Reyes sin gluten decorado

Aquí ya está decorado con las pieles de naranja y untado con clara de huevo

Se colocan las pieles de la naranja de adorno y se vuelve a pintar el roscón con la clara de huevo que seguro que nos ha sobrado de antes. En esta ocasión, mezclé la clara con dos gotitas de esencia de naranja para darle más saborcito. También se le echa el azúcar glas por encima (o lo que tengas o quieras para decorarlo por encima).

Se mete el roscón en el horno que ya debe estar a 180 grados. Ojo, no se debe poner el ventilador y la bandeja debe estar más bien abajo (para que el roscón no se queme por la parte de arriba). Se debe hornear durante unos 20 minutos (depende del tamaño del roscón y del horno). Pero hay que vigilarlo para que no se queme.

Para comprobar si está hecho se puede usar el viejo truco de pincharlo con una aguja de hacer punto o con un pincho de brochetas: si la aguja o el pincho salen limpios y sin masa “pegajosa”, es que el roscón está listo.

Luego, se saca el roscón, se deja enfriar y, si se quiere, se rellena. (Ya os digo que yo prefiero que esté sin relleno, pero luego, lo sirvo con un poquito de nata al lado).

Roscón de Reyes sin gluten

El roscón de Reyes sin gluten recién sacado del horno

¡A disfrutarlo!
Si yo he podido hacerlo, que soy un poco desastre en la cocina, ¡vosotros también podéis!  😉

Roscón de Reyes sin gluten

Una ración de roscón de Reyes sin gluten lista para degustar. Ñam ñam.

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